Deportivo Riestra dio el gran golpe de la fecha inaugural del Torneo Clausura al golear 3-0 a Boca Juniors en el Estadio Guillermo Laza. Más allá del abultado marcador en el Bajo Flores, la escena que acaparó todas las miradas ocurrió a los 38 minutos de la primera parte, cuando Alexander Díaz culminó un contraataque memorable para sentenciar el partido antes del descanso.

La acción nació en un tiro de esquina favorable al "Xeneize" ejecutado por Alan Velasco. Tras el despeje de la zaga local, Díaz capturó la pelota en el borde de su propia área e inició una vertiginosa carrera de más de 60 metros. Superando en velocidad y potencia el frágil repliegue de Lautaro Blanco, Malcom Braida y Lautaro Di Lollo, el delantero de 26 años levantó la cabeza y, al notar desubicado al arquero Álvaro Montero, ejecutó una exquisita vaselina desde afuera del área para firmar una joya candidata a los mejores goles del año.

El impacto de la definición generó una reacción de extrema molestia en el banco de suplentes visitante. El "Vasco" Arruabarrena gesticuló con evidente frustración e impotencia ante la pasividad de sus dirigidos, a quienes les recriminó no haber interrumpido el avance rival con una falta táctica. A pesar de que Boca acumuló un 81% de la posesión de la pelota durante el trámite, careció por completo de profundidad y nunca logró recuperarse de los dos cabezazos previos convertidos por Braian Sánchez y Antony Alonso.

Con este triunfo histórico, el conjunto conducido por Guillermo Duró sumó tres puntos fundamentales en su lucha por la permanencia. En contraste, el golpe dejó al descubierto serias grietas en el funcionamiento defensivo de Boca en el inicio del certamen local, justo antes de afrontar el duelo decisivo por la Copa Sudamericana.